¿Han visto cómo está Lima? Insoportable. Demasiados autos, demasiados edificios, demasiadas personas, demasiado desorden... Si para Salazar Bondy fue Lima la horrible, y eso que fue hace como 40 años, ¿qué es para nosotros ahora? Aunque él se refería más a costumbres, pensamientos, orientaciones, corrientes y demás bla bla blás de su época.
Pero yo me refiero a la evidente e inevitable somatización de todos los problemas de la ciudad en una transformación, o mejor dicho, una defiguración física, estructural, interpersonal y ecológica que salta a la vista desde las construcciones desmedidas hasta el tráfico caótico. Es algo muy notorio sobretodo en estos últimos meses, semanas, días, al vernos atrapados, interrumpidos, golpeados, por la cumbre que viene la próxima semana. Lima se desborda y no está preparada.
Al menos yo no estoy preparada y eso me altera. Me altera y me pone de mal humor. Así que este post constituye una queja/catarsis de esta sensación que seguramente no sólo me invade a mí. Generalmente mantengo una visión positiva de la ciudad de mi vida y procuro encontrar lo bueno de todo, o de la mayoría de las cosas.
Tan positiva soy a veces que hasta pensé en no escribir esto, para darle una oportunidad a Lima y a todo su inconsciente colectivo y ver si algo cambia por cosas de la vida, cosas del destino o por arte de magina. Mas este "enhorriblecimiento" (neologismo de mi propiedad intelectual) actúa en desmedro de mi serotonina, endorfinas, idealismo y positivismo, y empieza a desarmarme el kiosko, así que he recurrido a una verbalización por escrito de mis pensamientos cada vez menos esperanzados.
Nuevamente me encuentro en una ambivalencia, esta vez de ser o no ser, querer o no querer, tener la esperanza o no tenerla. Igualmente me quejo y con justa razón. Pistas rotas, gente gritando, gente tocando la bocina como si fueran a ganar plata por ello, humo, accidentes, gente que maneja borracha, basura... y tantas otras cosas que ya forman parte de un círculo vicioso al que no hay cómo o cuándo darle corte.
¡Auxilio! ¿Cómo haríamos?


